Cada apostador aprende con su experiencia y con sus ganancias y/o pérdidas acabando por desarrollar sus proprios métodos de apostar, pero hay principios casi universales y muy sencillos, que pueden hacer la diferencia entre ganar o perder.
Apostar siempre documentado
Cuanto más información, sobre los equipos, los jugadores y todos los hechos relacionados con determinado partido tengamos,más seguros podemos estar de lo que apostamos.
Es sensato apostar en deportes que dominamos, en campeonatos que conocemos, en equipos respecto a los cuales tengamos algún conocimiento, tanto sobre los jugadores que las componen, bien como respecto a posibles bajas por lesión, impedimentos disciplinares o posibles rotaciones en esos equipos.
Es importante también, conocer la forma actual y reciente de los equipos que se enfrentan y estar atento a datos específicos respecto a enfrentamientos directos o determinados jugadores que se pueden revelar buenas posibilidades de apuesta.
Separar el corazón de la razón
Mucho cuidado cuando llegue la hora de apostar en el equipo del corazón.
La irracionalidad del aficionado puede llevar a creer que “mi club nunca pierde”, pero no es así. En el caso de apostar en un partido en el que el equipo del corazón pierda, la derrota y la rabia son dobles.
Es también muy importante resistir al vicio y al impulso. Muchas veces hacemos una apuesta porque estamos aburridos en frente al ordenador, sin nada que nos ocupe el tiempo, acabando por apostar en deportes de los que no tenemos cualquier conocimiento.
Esto es un error. Podemos acertar la primera, la segunda, la tercera, pero hay que saber que son tiros en la oscuridad, bajo pena de que la caída es más grande, más rápida y mucho más dolorosa que el ascenso.
Nadie gana siempre
Aprender a convivir con esto es uno de los primeros pasos que debemos dar para alcanzar el éxito a medio o largo plazo. Todo el mundo pierde apuestas, uno con más frecuencia que otros, pero puedes estar seguro que todo el mundo falla.
Así, es importante tener calma a la hora de recuperar eventuales pérdidas. Intentar recuperar inmediatamente, sin respirar hondo y sin estudiar los siguientes partidos, puede ser fatal y llevar a pérdidas que se vuelven exponenciales. En las apuestas, la prisa no suele ser una buena compañera.
Intenta apostar en ambientes tranquilos y en un estado de paz. En las apuestas los errores son, muchas veces, incorregibles. Es aconsejable que se apueste con el tiempo necesario, calmadamente, centrados y nunca bajos estados de alteración nerviosa o alcohólica.
Ninguna opinión es infalible
Por muy bien fundamentada que esté, por mucho que la apuesta parezca tener todo para acertar, podrá no pasar. Y si sigues las opiniones de alguien, asume ese riesgo como tuyo.
Cada vez que apostamos, aunque sea en una idea lanzada por otra persona, a partir del momento que confirmamos la apuesta, es nuestra. Si ganamos, la ganancia será nuestra. Si perdemos, la pérdida y la culpa serán nuestros también.
Resumiendo, el principio más básico y el primero, que todos los apostadores deben de fijar es RESPONSABILIDAD.
Cada uno es el responsable por su cuenta y por su dinero y deberá hacer una gestión calculada, consciente y ponderada de sus apuestas.
Si a este juntamos la dosis correcta de estudio,estrategia y atención, estarán dados los primeros pasos para el éxito. Después hay que saber que todo el mundo falla y todo el mundo cae.
La diferencia entre los buenos apostadores y los demás, está en no aprender de los errores y de las caídas.
Fundador y administrador de ApuestasGanadas, con más de 30 años de experiencia en apuestas en línea y póquer. Creó ApuestasGanadas en 2017 con el objetivo de satisfacer la creciente demanda de los apostadores en América Latina que buscaban información sobre las apuestas en línea. Desde entonces, se ha convertido en una referencia en línea en la producción de contenidos de calidad dirigidos a todas las ramas de las apuestas deportivas.