Javier Mendoza Cedeño no es un apostador, es un estratega del deporte. Aprendió desde niño que el fútbol es mucho más que 22 jugadores tras un balón; es un complejo entramado de táctica, psicología, historia y, sobre todo, pasión. Lo que comenzó como debates acalorados con amigos sobre alineaciones y estrategias, se convirtió en un estudio metódico. Javier devoraba estadísticas, pero a diferencia de otros, él buscaba el "porqué" detrás de cada número.